Este índice reúne los nombres femeninos del registro de Nombra en un solo sitio. Cada entrada lleva la lengua de la que procede el nombre y su sentido literal, que es la información que suele faltar cuando alguien llega a una lista de nombres y no sabe por qué le suena bien uno y no otro.
Están mezclados los tres estilos que usa el generador. Los clásicos son los que llevan generaciones en el registro español: Carmen, Teresa, Pilar, Dolores. Los modernos son los que se han impuesto en las últimas décadas, con bastante peso del euskera y el catalán: Aitana, Naia, Laia, Vega. Y los cortos son los de tres a cinco letras, que aparecen también en los otros dos grupos porque un nombre puede ser corto y clásico a la vez.
Si prefieres que la selección la haga la máquina, el generador de nombres de bebé saca tandas de doce combinando género, estilo, origen y letra inicial, y te deja guardarlos en una lista.
A — 20 nombres
- Abril
- latín«el mes de abril, el que abre»
- Ada
- germánico«de linaje noble»
- Adela
- germánico«de linaje noble»
- Aina
- catalán«compasión, gracia»
- Ainara
- euskera«golondrina»
- Ainhoa
- euskera«tierra fértil»
- Aitana
- topónimo alicantino«de la sierra de Aitana»
- Alaia
- euskera«alegre»
- Alba
- latín«amanecer»
- Alicia
- germánico«de linaje noble»
- Alma
- latín«que nutre, el alma»
- Amaia
- euskera«el final»
- Amparo
- latín«refugio, protección»
- Ana
- hebreo«compasión, gracia»
- Ane
- euskera«compasión, gracia»
- Ángela
- griego«mensajera»
- Antonia
- latín«valiosa»
- Ariadna
- griego«la muy pura»
- Aroa
- euskera«tiempo, época»
- Aurora
- latín«amanecer»
L — 15 nombres
- Laia
- catalán«la bien hablada»
- Lara
- latín«protectora del hogar»
- Laura
- latín«laurel, victoria»
- Lea
- hebreo«delicada»
- Leire
- topónimo navarro«del monasterio de Leire»
- Lena
- griego«forma corta de Elena»
- Leonor
- occitano«Dios es mi luz»
- Lia
- hebreo«portadora de buenas nuevas»
- Lola
- latín«forma corta de Dolores»
- Lorena
- latín«de la región de Lorena»
- Lourdes
- occitano«altura escarpada»
- Lucía
- latín«la que nace con la luz»
- Luisa
- germánico«guerrera ilustre»
- Luna
- latín«luna»
- Luz
- latín«luz»
M — 17 nombres
- Magdalena
- hebreo«la de Magdala»
- Maia
- griego«madre, nodriza»
- Malena
- hebreo«forma corta de Magdalena»
- Manuela
- hebreo«Dios con nosotros»
- Mar
- latín«mar»
- Mara
- hebreo«amarga»
- Margarita
- griego«perla»
- María
- hebreo«la elegida, la amada»
- Marina
- latín«del mar»
- Marta
- arameo«señora de la casa»
- Martina
- latín«consagrada a Marte»
- Matilde
- germánico«fuerte en la batalla»
- Maya
- sánscrito«ilusión, apariencia»
- Mercedes
- latín«mercedes, favores»
- Mía
- italiano«mía»
- Mila
- eslavo«querida, graciosa»
- Milagros
- latín«milagros»
Cómo envejece un nombre femenino
Los nombres de niña se concentran mucho por generación, más que los de niño. En España, un año cualquiera de los ochenta reparte casi todas las niñas entre veinte nombres; hoy el reparto es más ancho pero igual de marcado por la moda. Eso tiene una consecuencia práctica: un nombre muy buscado ahora sitúa a esa niña en su década con la misma precisión que una fotografía.
Los clásicos escapan de eso porque ya han sobrevivido a varias modas. Elena, Clara o Julia han estado puestas en los años veinte y en los veinte del siglo siguiente, y no dicen nada sobre la edad de quien las lleva. Los modernos ganan en frescura y pierden en eso mismo. Ninguna de las dos cosas es un defecto; conviene saber cuál de las dos estás eligiendo.
Tres comprobaciones antes de cerrar la lista
La primera es el nombre completo dicho en voz alta, con los dos apellidos. Lo que se busca es que no se encadenen sílabas iguales: un nombre acabado en -a delante de un apellido empezado por a se come una sílaba al hablar deprisa. La segunda es el diminutivo, porque casi todos los nombres se acortan y el diminutivo se va a usar más que el nombre oficial. La tercera son las iniciales leídas juntas.
Hay una cuarta que se olvida y molesta durante años: cómo se deletrea por teléfono. Un nombre que hay que explicar en cada gestión es un nombre con peaje diario. Si dudas entre dos grafías del mismo nombre, la más previsible ahorra trabajo a quien lo lleve.
Qué significa el origen que aparece en cada entrada
El origen es la lengua de la que procede la palabra, no la nacionalidad de nadie. Que Elena sea de origen griego no la hace un nombre griego: es un nombre español con etimología griega, igual que problema es una palabra española con etimología griega. En este índice pesan mucho el latín, el hebreo y el griego porque son las tres canteras del santoral, que es lo que llenó el registro español durante siglos. El euskera y el catalán aparecen por una vía distinta: el nombre no se hereda del santoral, se elige hoy por cómo suena.
Cuando un nombre viene de un lugar y no de una palabra con significado, la entrada lo dice. Aitana es la sierra de Alicante; Leire, un monasterio navarro; Lourdes, una altura escarpada en Occitania. Ponerles un significado inventado sería más bonito y menos cierto. El índice por origen agrupa los 347 nombres del registro por su lengua de procedencia.